Una navidad de guitarras encendidas
de chaperio esperanzador de lluvias,
un cardumen de coplas de barro y miel
anunciando en la intemperie al hermano
pregonero de vino, y llanto abrasador...
Una nochebuena, contra las malas noches
descarrilando el olvido y el tedio gris
que habita el polen en las mesas humildes,
entre el rezo de madre, luciérnaga desnuda
que empuje a no mirar el camino ya pisado...
Un encuentro de pájaros y gesto de panes
a pesar del corazón roto y el alma descalza,
aunque se haya ido el beso mañanero
y aun de cuclillas pronuncie su nombre
en oscuros rincones sin su tibio aliento...
Una navidad tan dulce como un cielo de azúcar
que traiga una estrella-nube que alumbre
las almitas de los niños, los gritos entre rejas,
el vacío de quienes han partido lejos
y aún su copa salpica profundo recuerdos...
Una nochebuena para que el hombre despierte
se tape con la bandera de la memoria
y no mutile las alas púberes de luna,
ni corra desesperado, hacia el poderío cruel
que tan solo nos vuelve menos sensatos y tristes...
Una navidad de recién nacidos y partidos
que nos cuente en voz baja, con la mano al hombro
el secreto de la luz que nos aguarda... que así sea!!!
FELIZ NAVIDAD HERMANO!!!
Duende Garnica