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Entrevista para el portal
Argentina Folclore

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Duende Garnica: Sacha coplero urbano.
Publicado por Laura Melis Julio 24th, 2008.

Buenos Aires, Almagro, terminaban de caer unas gotas y una luna inmensa se reflejaba en la calle plateada por la llovizna. Nos encontramos en una esquina y nos dirigimos hacia un local cuya puerta no decía nada, pero que en su interior decía mucho.
Al subir las escaleras, un salón a media luz albergaba a bailarines tomando clases de tango, una barra y mesas con velas encendidas. Allí el Duende explicó que había elegido un terreno neutral, donde seríamos anónimos y libres para tratar cualquier tema.
Ese fue el lugar elegido, no para realizar una entrevista, más bien sería una especie de charla debate en el que uno puede expresar sus inquietudes y él, con su experiencia, podría resolver algún enigma o simplemente presentar otra postura.
Reconocido en el ambiente por sus formas de decir las cosas, mantuvo una extensa conversación, donde decidió partir desde un regionalismo y referirse a su provincia natal en particular.
Apenas nos sentamos, el grabador fue encendido para no perder detalle y él mismo, sin pregunta previa, se introdujo en el tema:

- Todo está tapado, entonces, esa misma inocuidad, la búsqueda personal de cada uno; habría que buscar algo personalmente para poder trasladarlo pluralmente desde el sentido de la solidaridad y del compartir. Ahora bien, lo que vos encuentras tiene grados y texturas; vos puedes encontrar una piedra, pero si la pules puedes hacerla un diamante. Entonces, para dar debes tener estética, ética y belleza, no se necesita tener plata para eso, para entregar un chipaco que se entrega a las cinco de la tarde que es bello, estético, ético, natural y es profundo para nosotros. Pasa lo mismo con las búsquedas de las canciones.
Primero hagamos hincapié en un regionalismo, no vamos a hablar del país ni del universo si no hablamos primero de lo que a nosotros nos pertenece como santiagueños en este caso; tenemos que hablar primero desde el sentido de santiagueñidad, en ese sentido de ver a nosotros que nos ha dado para abrirnos más desde un espacio; porque en Buenos Aires se puede ver no desde el venir y estar dos días, sino desde el hecho de estar. Para empezar esta conversación te cuento que nosotros con el Pucho (Ruiz) hoy no tenemos donde dormir, o sea, si tenemos un montón de lugares, no tenemos un lugar físico que a nosotros nos pertenezca a pesar de un montón de cosas. Con esto quiero decir que el arte y estas búsquedas no son un museo que vos vengas y visites, son cosas de vida que vos tienes que ir llevando para que de algun momento a otro, lo puedas captar y llevarlo desde tu forma estética, bella y digna, como la canción, un reportaje, una revista, un portal, pero siempre teniendo lo sustancial que tiene que ver con el compartir la pluralidad del conocimiento, porque sin conocimiento no se va a ningún lado.

- Recién dijiste que no hace falta plata, pero hay artistas muy talentosos que por no pertenecer a un sello, no solamente no ganan dinero, sino que tienen que invertir su dinero y deben ocuparse de la producción, cuando existen otros que no tienen talento, pero tienen dinero.
- Hay una situación más profunda que tiene que ver con la situación real que está viviendo el país; nadie puede ser un músico independiente porque todos dependemos de algo y si, entre comillas, se puede decir independiente porque no pertenece “a”…a algún sello, por ejemplo.
Yo no soy ningún “olvidao”, yo era un olvidao hasta que Mercedes Sosa viene y levanta mi canción, me pone y legitimiza la copla que yo había plasmado, me reconoce y ahí yo dejo de ser un olvidao. Son olvidados mis otros compañeros que no han podido grabar; hay una lucha en las salidas culturales. Aquí un gabinete firma, el de cancillería, el de economía, el de desarrollo, el de hacienda y el de cultura ¿es una subsecretaría? No, si vos no tienes cultura no puedes ejercer ninguno de los otros cargos, debemos saber nosotros a donde vamos y de donde venimos. Armando Tejada Gómez, Nicolás Guillén, Aníbal Sampayo, Rosa Quenel y un sinnúmero de otros compañeros tampoco son masivos, tampoco han salido ni figuran hoy en las tapas de nuestro diario, pero si tiene que haber un esfuerzo dentro de la inquietud de cada compañero. No es desleal ni una deshonra pegarse un cartel solo, no pertenecer a un sello…pero si uno tiene una verdad y una canción y la canción es verdadera y toma los pinceles del pueblo, las texturas y las realidades de nuestros hermanos…hay una vieja frase que dice “el pueblo te da semillas para que vos las entregues en flores”, ahora vos tienes que preguntarles a todos esos músicos independientes que pegan carteles, que hacen el sonido como lo hemos hecho nosotros y todavía lo seguimos haciendo ¿qué es lo que quieren? Si quieren salir con la cara de ellos en un CD, si quieren salir con el pelo mojado en la batea de una discográfica, ¿quieren vender siete mil discos?, ¿quieren casarse con un sello que les ponga un chumbo en la cabeza y los haga grabar cuatro discos por año? o ¿qué es realmente lo que quieren? Porque el arte y esta cuestión muy madura y muy sustancial de nosotros no es salir con una guitarrita y hacer dos o tres canciones. Tenemos que saber quien ha escrito las primeras canciones, nuestros mayores y sobre eso desandar un criterio, sino no se puede. Un chico con musculosa, de rulitos, pelo mojado y pantaloncitos ajustados sale a decir dos o tres cosas por ahí…que no es que no nos pertenezcan sino que no es el momento a la par de las cosas que están pasando, tampoco tienes que salir con cuestiones de protesta sino simplemente buscarle en ese juego que es la vida un equilibrio que ha nosotros moralmente nos permita encontrarnos aquí, darnos un abrazo, pensar en futuro. A nosotros nos interesa saber realmente el conocimiento que tenemos, de donde venimos, que es lo que vamos a hacer, que vamos a dar. No se trata de vender; no es difícil hacer un disco, es difícil que lo entiendan, que lo escuchen. Se graba cualquier cosa, pero sin embargo hay gente que no ha grabado nunca y si es difícil lo cotidiano: el hacer sonido, sapo para venga la gente, pero bueno, carecemos de infraestructura, de lugares propios. En este caso que hablamos de Santiago del Estero, no está lleno de peñas. Hay que explicar que Santiago no es una cueva grande donde cantamos todos y nos damos besos en la boca, no es eso. Es una provincia que tiene una cultura que se desarrolla de distintas formas, de distintos colores, pero buscando siempre una identidad, porque hasta el último que hace cualquier canción tiene que saber lo que estamos haciendo.

- ¿Cómo nace el Bunker Sachero?
- Este espacio pertenece a changos que tuvimos el mismo pensamiento. El Bunker Sachero en Cosquín se hacía con sillas sacadas de la calle, no había formalidad, era como este lugar, cálido. En este lugar hay una estructura y un anonimato que a nosotros nos permite fluir de otra forma, realmente nosotros y la gente que se ha acercado y ha crecido junto al Bunker creemos que los espacios…si estamos en una peña es una obviedad, nosotros pertenecemos este lugar, hemos pasado casi diez años en este lugar que no nos pertenece, escribiendo. Tratamos de trabajar desde el anonimato para poder crecer y para poder comparar. Claro que sería lindo tener un espacio así porque es estético, hay belleza. ¿Cuántos pintores no hay en Santiago que puedan reflotar paredes? pero realmente hacer folclore está en la empanada, en el vino, en quien canta más fuerte y en cosas totalmente estructuradas. Junto al Bunker Sachero estos espacios han ido abriendo nuevas consciencias, lugares de resistencia, pero para resistir desde la creatividad, no solo con la protesta, eso es lo que Santiago en este caso tendría que buscar.

- ¿Por qué crees que esto en Santiago no se da?
- Hay ciertas proscripciones, ciertas elecciones, hay que ir a golpear y pedir de rodillas cinco veces para tocar las coplas que hemos hecho para nuestros hermanos. En Santiago no te conocen, si vives afuera tampoco te conocen; es un problema cultural, de educación. Lamentablemente hay instituciones que se llaman secretaría de cultura o medios de difusión que no son neófitos en el tema, desconocen totalmente. Pero si hay gente que desconoce es porque hay gente que conoce, eso es como el ying y el yang, el tun y el chui santiagueño. Hay gente que no sabe nada porque hay gente que sabe mucho y no tiene la oportunidad; es una gran arca de Noé donde lo único que tenemos que tener nosotros es oportunidades, entonces cuando aquí te dan la oportunidad tienes que estar preparado con una fuerte convicción de lo que haces, para que eso pueda llegar al techo más perenne del pueblo y que el mismo pueblo te pueda reconocer. Ahí diremos si la canción es popular o no lo es. Lo único que tenemos que hacer es acompañar al pueblo, nadie dice que tengamos que ser ricos, pero si que todos tengamos las mismas oportunidades porque uno tiene que juntar las manzanas, otro el algodón y otro tiene que ser neurocirujano, pero las oportunidades y la dignidad deben ser iguales. A eso apuntamos, yo no tengo ningún problema de morir con una casita de veinte metros por veinte metros y con las mínimas condiciones que necesito para poder desandar esta vida, no quiero vender dos millones de discos ni nada por el estilo y de eso se carece en este momento, de la cultura de la posibilidad porque anteayer en “Alas” se hizo un espectáculo que juntó miles de personas a nivel latinoamericano y no sonó ni una chacarera, no ha sonado la música popular argentina. Entonces ellos atenúan hacia ciertas cosas y al poncho lo encanutas, guardas, niegas, hay un sentido de negación muy fuerte; se han agarrado de un Cromagnon y de un montón de cosas para cerrarle la peña a doña Julia, al Pichi, a don Tito. Piden matafuegos cuando nosotros durante 500 años hemos tirado cuetes y quemado telesitas y no hubo ningún Cromagnon nunca, ningún changuito se ha quemado las pestañas en estos 500 años que nosotros venimos tirando cuetes. ¿Qué quiero decir con esto? para que digas que canción es canción no necesitas que nadie te tire veinte bombas antes de que vos subas a cantar. Hay toda una crueldad, una sobredosis de chacarerismo totalmente espantosa donde tambien ha permitido, desde nosotros que tenemos uno de los diamantes mas naturales como es nuestra canción originaria que es la chacarera, que ha sido tomada por otras regiones que han abandonado sus expresiones esenciales y primitivas porque la chacarera levanta, ¿levanta que? Entonces dejaron de cantar todo para que la chacarera pase a ser una prostituta que la suben arriba de la mesa y levanta. Levante no sé en que sentido, cada maestrito con su librito. Debemos cuidar esta calesita cultural. Sí, la chacarera tiene un sentido mucho más festivo y más amplio, pero sobre todo eso, nosotros tenemos que entender culturalmente que es lo que queremos y averiguar en la historia para que nos pueda hacer más sólidos, mas conceptuales y podamos saber que es lo que le vamos a dar a la gente.

- ¿Cuál crees que sería la deuda pendiente que tiene la música folclórica para ser realmente reconocida como música nuestra?
- Muchas veces, si las instituciones no ayudan se le hace más pesado el carro al artista que va llevando un montón de coplas y de canciones. Y el artista, para no decir el folclore que es tan amplio, debe llevar las consignas de las asignaturas más pendientes que tiene este país que son educación, trabajo y salud que son los tres fines fundamentales para que podamos desarrollarnos como comunidad, como sociedad. Si nosotros hoy tenemos una guitarra empuñada aquí es porque miles de cantores y poetas han terminado con cirrosis, totalmente olvidados, sin un mango, haciendo tres trabajos distintos. Si hoy uno tiene una guitarra o componemos una canción, lo hacemos por los changos de Malvinas, por los desaparecidos, por esos niños que han sido robados, por esa madre que nos ha limpiado desde chicos, nos ha puesto un trapo caliente en el pecho, han tendido un mantel blanco con una gran ánfora de mate cocido y de besos y de poleo para que nosotros podamos volver en cada canción y siempre vamos a tener una asignatura pendiente. Pero tenemos que nombrar todo eso desde los íconos más profundos como lo son la solidaridad, el hecho mitológico y revolucionario que han tenido las grandes luchas desde el monte y hoy, sin duda, el impacto ambiental que está teniendo…la desidia. No puede ser que vos te tiras un…aquí y no saben quien mató a dos chicas, no se sabe quien se llevó toda la guita, no se sabe quien cercenó los pasos de Monseñor Sueldo que era un tipo que estaba hablando de un montón de cosas. Si no sabemos eso, nunca podremos entender la última estrofa de la chacarera del Puente Carretero. Hay una realidad, debemos poder saber de donde venimos, la canción es una sola, la protesta del amor. A veces un beso, un abrazo puede ser más revolucionario que una bala y muchas veces el hecho de golpear, tirar un disparo de poesía; porque la poesía es una bala sin retorno, puede tener un gesto más profundo que un beso en la boca. Las dos puntas que son dispares son iguales, pero de acuerdo a quien las dice, como las dice y de que forma las vive.

- ¿Cuál es tu postura ante esto?
- Yo seguiré cantando, seguiré hablando sobre estas cosas, cantaré en el Festival de la Salamanca para veinte mil personas, me bajaré, caminaré, andaré tomando un vino, no andaré tapándome la cara, ni en una combi polarizada, ni pidiendo seguridad, no tiene nada que ver. Si nosotros no somos libres en nuestra tierra no podemos ser libres en otros lugares. Desde ahí las asignaturas pendientes que tiene nuestra música popular… desde nosotros es haber desconocido a nuestros mayores, no hacer hincapié en ellos: Gómez Carrillo, Andrés Chazarreta, Adolfo Ábalos, Mario Arnedo Gallo, ninguno tenía un piano en la casa; a Fortunato Juárez, a Lázaro Moreno que se cruza el Río Dulce de espaldas haciendo croll sachero, hasta Don Sixto Palavecino que con su violín ha embrujado a Peter Gabriel. Si vemos desde ahí la situación, podemos consensuar que La Creación de Gustavo Cisneros, que fuimos a verla el martes y éramos tres o cuatro, porque hay canciones que son cualitativas, no son cuantitativas, eso a nosotros como transmisores o receptores nos tiene que llegar, pero si nosotros podemos tener esa misma lágrima hacia Gustavo Cisneros y Fortunato Juárez y meternos un día de calor en una biblioteca y leer Felipe Corpos o saber que hace unos años se murió don Manuel Augusto Jugo. Nadie sabía que el tipo más longevo, el quebracho más antiguo de Santiago del Estero vivía en el barrio Jorge Newbery, pero quizás sabemos el horóscopo, que día cumple años el pibe o el e-mail del chico de moda. Si no tenemos en cuenta eso, las asignaturas van a seguir quedando pendientes. A pesar de todo, hay un montón de changos que están en esa búsqueda, pero tienen que ir todos juntos: la fotografía, la pintura, la danza, no tan solo la canción. El zapateo, el chipaco, el río, el bagre, la empanadilla, la bailarina, el beso, la sirvienta que limpia la vereda, el diarero…ese diario que siempre tiene las mismas noticias. Y esa magnificencia que tenemos de creernos la meca de la chacarera, de ser la Atlántida de la salamanca cuando todavía en nuestros pagos tenemos lustrines y tenemos la corriente migratoria más profunda que ha tenido el país; esas si son deudas. Mientras sigamos cantando y acordándonos de todos esos olvidados, de todas esas prescripciones, enalteceremos; pero hay sí olvidos, pero hay gente que lucha. Las deudas son éticas, morales, de belleza, de poder entonar unas coplas viejas, porque hoy cualquier changuito viene y te dice “mirá las 423 canciones que escribí en Villa la Punta cuando me fui de vacaciones el otro día, me entendés, cuando don Manuel Augusto Jugo ha hecho en 96 años seis temas. Hay una abusividad y una repitividad de todo, de melodías y de un montón de cosas que, en vez de engrandecer a nuestra música popular santiagueña no hacen otra cosa que embadurnarla. No hay lugares donde sonar, no tenemos situaciones porque muchas veces ni a ellos mismos les interesa lo que realmente al pueblo le puede pasar y estamos en un momento que más que nunca es pan y circo.

- Contanos acerca de tu viaje a Venezuela.
- Ha sido un viaje que se ha hecho por medio de la producción de Mercedes Sosa, que nos han mandado a nosotros. Pero ese festival, el de la “Canción Urgente y Necesaria” ya lo habían hecho otros compañeros músicos de allá como Alí Primera, que era referente allá, un tipo que le cantaba al proletariado. Hace mucho tiempo ellos crearon este festival que durante bastantes años se ha dejado de hacer, ahora con toda la injerencia de Chávez uno de los puntos fue levantar este festival. Nos llevaron al Motta Luna y a mí; nosotros elegimos a Gabriel Luna y a Alejandro Tula y nos fuimos allá a compartir junto a Vicente Feliú, Cecilia Todd, el Grupo Madera, grupos bastante combativos desde allá. Fue un festival de dos días hablando de cosas que yo a veces pensaba que nosotros estábamos siglos atrás, porque nosotros pensábamos que con siete chacareras y changuitas con caderas sudorosas habíamos encontrado el cosmos y el mundo y estábamos tan errados. Allá había otra profundidad cultural que la vez tenía similitud tanto en las palmas, en los instrumentos, en las canciones, en la jerga, en el color de la palabra, en cuanto a la cadencia del santiagueño y el venezolano, colombiano…y ha sido una experiencia magnífica por que por primera vez hemos subido a un avión, estuvimos en otro país y sentimos fuera del país lo que despierta nuestra música popular. Cantamos temas de Pedro Navarrete, vidalas, abrimos con Las Coplas del Payador Perseguido de Atahualpa Yupanqui. Cecilia Todd, que para mí ha sido una eminencia siempre, Vicente Feliú que yo cantaba sus canciones, verlos sentados allá escuchando “me han dicho que has vuelto al pago…” y todo alrededor del bombo que era un tatú carreta con body piercing. Ahí nos dimos cuenta que en el hecho cultural no existen barreras, no somos mas que un mapa que encierra una sola canción. Ha sido algo profundo porque justo llegamos en un momento que a mí me pertenece…mi inclinación no es tocar bien la guitarra, ni hacer el baile del caño frío, ni aprender la última estrofa de Beethoven. A mí me interesa la canción social, los movimientos sociales y yo creo que ha sido el momento justo porque veníamos con muchos sueños. Y yo pensé ¿por qué aquí no se hace el festival de la canción urgente y necesaria argentina? pero que no estén los mismos de siempre. Ese jefe de cultura tiene que darse cuenta que los músicos de provincias no son los que siempre cantan y tendrían que mandar a buscar por las 24 provincias y buscar a los referentes más postergados, a las cosas más reales, que tengan que ver más con nosotros para que podamos tener una semejanza. Alí Primera decía que la canción es urgente, necesaria y que debe acompañar la alegría y los dolores de un pueblo; cuando estamos bien cantar porque estamos bien y cuando estamos dolidos tambien cantar por eso, pero acompañados de sus cantantes populares, que el pueblo los tiene pero que por difusión, motivos económicos y esas cosas siguen totalmente cercenadas. En lo que a mí respecta, ha sido una apertura tremenda y quisiera volcarla haciendo un día el festival del coyuyo biónico y hacerlo desde Real Sayana y que venga un primer vidalero, como hacen los vidaleros quichuistas en Fernández. Me di cuenta que estar en Caracas es lo mismo que estar con los vidaleros en Fernández.

- ¿Cómo surgió la idea de hacer “La vuelta del santiagueño”?
- Es medio largo como para resumirlo, para esto tengo que contar la historia del coyuyo y la hormiga. Estaban los dos y el coyuyo le dice a la hormiga “dale, vamos a guitarrear” y la hormiga le decía que no porque venía el invierno. La hormiga se fue y el coyuyo quedó guitarreando, meta Bunker Sachero. Vino un invierno helado, llega el verano y la hormiguita sale a ver al coyuyo que estaba en el algarrobo, llega y el coyuyo estaba con unas zapatillas Nike, un plasma, un vaso de whisky y le dice “¿cómo no te has muerto?”, y el coyuyo le dice “no, porque pasó un tipo con muchas posibilidades económicas y le gustó lo que yo hacía y me aguantó todo el invierno”. Lo mismo ocurrió con nosotros, porque una gente con un gran corazon me dijo que quería que grabe un disco. Yo jamás grabé un disco; no me considero cantor, ni músico, ni poeta. Sí vocero, un sacha coplero urbano, un decidor contemporáneo; músicos, poetas y cantores son otros. Yo pertenezco a esa raza de sacha copleros.
Estaban todas las condiciones dadas: estudio, edición, masterización. Hace varios años que tenía en mente esta obra “La vuelta del Santiagueño” en homenaje a Canqui Chazarreta que pertenece a él el nombre, yo no le busqué la venida, el corte, surmenagge del santiagueño. Armamos esta obra donde el hombre sale de su tierra y pasa casi ochenta años en el exilio más grande que tiene el país, todos hacinados en la periferia del conurbano bonaerense donde yo he vivido. Entonces pensé en hacer esta obra, en juntar a Jacinto Velásquez, un poeta albañil de Selva e invité y repartí a todos las letras. Invitamos a todos; algunos dijeron no, otros sí, otros salieron corriendo. Fue una obra plural, fue una verdadera juntada de setenta compañeros. Hablamos, tratamos de cuidar el léxico, las texturas, los colores; zamba, chacarera, gato, guaracha, todas las expresiones más populares. Tratamos de que esto sea una situación plural, ha sido grabado en tres estudios, en Buenos Aires, Córdoba y Santiago del Estero. Como en el “ta te ti” yo tenía la casita del medio, hice grabar entre sí a chicos que ni se conocían. Esa era la idea, que uno grabe una estrofa, después me iba a Córdoba y hacía grabar la otra estrofa a otro y la idea era que ellos se sientan engañados por mí, pero por una causa que era donar esta obra al hospital de niños. Y los tipos a los que queríamos llevársela no estaban, o sea que hasta es imposible donar. No obstante, la obra está en pié y se va a terminar de presentar más alla de todo, porque nadie sabe que esta obra ha hecho un recuento con la ubicación de Santiago, sus ríos, sus comidas, su fauna, clima, departamentos, el quichua, la historia, bailarines, poetas, músicos, fábricas que cerraron, lugares que había hace mucho tiempo y todas estas canciones grabadas con más de setenta músicos por el hecho de que podamos decir que esta es una cantata de memoria colectiva para tener memoria de lo que ha pasado en Santiago. Se ha presentado el año pasado en Radio Nacional informalmente y, después de la Misa Criolla no hay otra obra que sea una cantata integral. Es la primera cantata que ha surgido en Santiago y casi nadie se ha enterado, yo seguiré peleando hasta que me digan diez millones de veces que no, pero quiero que podamos instaurar esta obra en las condiciones que se debe. Está registrada, catalogada en las instituciones correspondientes, se registró gente por primera vez. La obra está lista para que este año ya podamos darle un empuje total y creemos que esa vuelta del santiagueño es la vuelta que hemos soñado siempre, en volver a nuestra tierra, pero después de una transculturización, después de muchas cosas que han pasado. Por eso también hay un par de temas un poco eléctricos, pero no obstante se vuelve a la vidala. El arte de tapa también se ha cuidado. No es un trabajo tan profundo, pero si intencional donde lo hemos hecho como hemos podido. Sin embargo, hemos tenido una colaboración, gente que ha aportado y gente que no. “La vuelta” es una obra totalmente colectiva y es la historia cantada y contada de un pueblo que tiene arriba de 450 años donde se cuentan sus dolores, su profunda convicción de que va a salir a pesar de los desmontes y la contaminación del río. A pesar de todo, va a salir. Ahora los chicos del litoral se han unido y están haciendo el movimiento del litoral, al Pica Juárez le interesó para hacerlo en La Rioja y está bueno que esto haya despertado las necesidades dormidas que tenían otras regiones. “La vuelta” es una gran mesa, un gran patio donde nosotros podemos comulgar bajo una inmensa luna blanca con olor a rosquete, con un coyuyo en el alma y un corazón lleno de vidalas donde podemos llorar, morir, envejecer y volver cada verano como vuelve a florecer nuestro monte.


extraído de www.argentinafolclore.com

20/06/07 - DIARIO EL LIBERAL (Santiago del Estero)

"EL DUENDE" GARNICA PRESENTÓ EN BUENOS AIRES SU OBRA INTEGRAL.
"La vuelta del santiagueño" es una realidad en el país.

"La vuelta del santiagueño", obra integral del cantautor "El Duende" GARNICA, es una realidad. Concebida en tres etapas para grabación (Buenos Aires, Córdoba y Santiago, en ese orden), fue presentada oficialmente por su autor en un reducto porteña. Catorce son los temas que la conforman.
"Tuvimos el honor de haber echo los primeros cimientos con hermanos del arte que desinteresadamente han colaborado y puesto lo mejor de su corazón para afianzar esta cantata musical-social-cultural que va dirigida al Hospital de Niños "Eva Perón", de Santiago, y demás instituciones", precisó GARNICA.
GARNICA aseveró que su objetivo es "reflejar el desarraigo, desde el aspecto cultural, social y económico, que han sobrellevado en su peregrinaje gran cantidad de hermanos provincianos santiagueños". "La vuelta del santiagueño" es una obra compuesta e interpretada por músicos, poetas, historiadores, referentes todos de nuestro origen; quienes le dieron a este proyecto un verdadero sentido de encuentro entre hermanos, en el que se mantiene el lenguaje natural que nos identifica, (quichua-castellano), además de otras manifestaciones artísticas como fotografías, ilustraciones.
Algunos de los temas que se encuentran son La partida (vidala); Vivir llorando (gato); La sangre nacida (escondido); El olvido (zamba); Hermano golondrina (polca); Soñar despierto (retumbo); Desnudo y viejo (chacarera); Tapadito en chacareras (chacarera); Memorias del tren (chacarera); La vuelta (vidala); Alta guaracha (guaracha); Cuero a cuero (chacarera).
Entre otros, colaboraron Pablo Aznarez, Germán Gómez, Patanchón, Daniel Benito, La Chacarerata Santiagueña, Motta Luna, Sergio Luna, Gabriel Luna, Elías Esper, Colacho Brizuela, Alejo Mario Álvarez Quiroga, Horacio Fontova, Mario Álvarez Quiroga, Los Hermanos Herrera, Alejandro Ivalo, Willy GARNICA y Silvio Blue.

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14/01/07 - DIARIO EL LIBERAL (Santiago del Estero)

El “Duende” Garnica presentará su obra en La Salamanca 2007.
“La Vuelta del Santiagueño” al escenario Jacinto Piedra.
Propuesta. El cantautor santiagueño aprovechará la gran convocatoria de esta fiesta popular de la provincia, para interpretar los temas de su nuevo trabajo. Gran interés por el festival en provincias vecinas.

Por Rodolfo Montenegro - rmontenegro@elliberal.com.ar / El Liberal
El Festival de la Salamanca, que este año tendrá su decimasexta edición entre el 31 de enero y el tres de febrero, no sólo concita la atención del público de la provincia y de gran parte del país, sino que también resulta atractivo para los artistas santiagueños, quienes no quieren dejar de estar presentes y mostrar sus propuestas sobre el escenario Jacinto Piedra.
Ése es el caso del cantautor santiagueño el “Duende” Garnica, quien en una de las noches festivaleras presentará los temas que componen su nuevo trabajo discográfico titulado “La vuelta del Santiagueño”, a la consideración de un público que conoce y valora el arte popular.
Mientras tanto, la comisión organizadora trabaja intensamente ultimando los detalles para que las cuatro noches de festival transcurran por los carriles normales, y entre tantas actividades, atiende también las numerosas consultas que realizan desde diferentes puntos del país, medios de prensa, artistas y personas interesadas en conocer y tomar parte de esta gran fiesta popular, conocida en todo el país como una de las más importantes del norte argentino.

El Duende
La nueva obra del “Duende” Garnica, “intenta reflejar el desarraigo, desde el aspecto cultural, social y económico, que han sobrellevado en su peregrinaje gran cantidad de hermanos provincianos santiagueños, en sus alas de golondrina exilio, de brazos trabajadores en todo el país”, según se lo define el propio autor.
“De Sur al Norte, de Cuyo al Litoral, la canción y el corazón del santiagueño han vivido pensando en el regreso al pago, algunos volvieron otros volverán, quizás algunos como un designio de la vida acariciarán carnavales y fiestas de fin de año con el sonkoy apretado de chacareras y añoranzas. Quiere esta obra pintar desde su partida del monte, los sueños, los miedos, las alegrías, la lejanía, su inserción en la ciudad, sus vicisitudes y anhelos, chango llegando, laburante, abuelo en las villas, peregrino en la ciudad, muchacha cama adentro y un kakuy dolido de cemento”, resume Garnica.
La vuelta del santiagueño es una obra compuesta e interpretada por músicos, poetas, historiadores, personajes, referentes todos de nuestro origen; quienes le dieron un verdadero sentido de encuentro entre hermanos manteniendo en el transcurso de la misma el lenguaje natural que nos identifica, (quichua-castellano), además de otras manifestaciones artísticas como fotografías, ilustraciones, videos que reclamarán y ratificarán nuestro acervo cultural y social. “Esta obra tiene como objetivo reivindicar el fuego de nuestro arte como un tizón más que encienda la esperanza de una patria posible”.
Algunos de los temas que se encuentran en esta obra son La partida (vidala); Vivir llorando (gato); La sangre nacida (escondido); El olvido (zamba); Hermano golondrina (polca); Soñar despierto (retumbo); Desnudo y viejo (chacarera); Cemento y barro (canción); Tapadito en chacareras (chacarera); Pa’ las fiestas (zamba); Memorias del tren (chacarera); La vuelta (vidala); Alta guaracha (guaracha); Cuero a cuero (chacarera).
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09/10/06 - DIARIO EL LIBERAL (Santiago del Estero)

“El Duende” Garnica comienza a hacer realidad su soñada obra integral.
Santiagueños, de pura sepa.
Tres etapas. El cantautor santiagueño inició, en Buenos Aires, continuará en Córdoba y concluirá en Santiago, la grabación de “La vuelta del santiagueño”, un trabajo musical-social y cultural que comienza a madurar.

“La vuelta del santiagueño”, obra integral del cantautor “El Duende” Garnica, es una realidad. Concebida en tres etapas para grabación, ya comenzó a grabarse, hace dos meses, en Buenos Aires, la primera parte. Garnica explicó a PURA VIDA que se trabajó sobre la base de los 14 temas que conformarán la primera etapa.
“Tuvimos el honor de haber echo los primeros cimientos con hermanos del arte que desinteresadamente han colaborado y puesto lo mejor de su corazón para afianzar esta cantata musical-social-cultural que va dirigida al Hospital de Niños “Eva Perón”, de Santiago, y demás instituciones”, precisó Garnica.
De esta primera parte colaboraron Pablo Aznarez, Germán Gómez, Patanchon, Daniel Benito, La Chacarerata Santiagueña, Motta Luna, Sergio Luna, Gabriel Luna, Elías Esper, Colacho Brizuela, Alejo Mario Álvarez Quiroga, Horacio Fontova, Mario Álvarez Quiroga, Los Hermanos Herrera, Alejandro Ivalo, Willy Garnica y Silvio Blue.

En Córdoba, la segunda

La segunda parte se realizará en estos días en Córdoba donde los demás invitados que viven por esta zona pondrán su granito de arena para seguir levantando esta patriada. “Ya desde Córdoba, pulmón del centro, donde viven muchos compañeros, se dará paso a la segunda etapa de la obra. Así que por este tiempo estamos trabajando con toda la fuerza en pos del proyecto por estos pagos”, dijo Garnica.
En esta etapa serán de la partida Presagio, “India” Ávila (intérprete de Frías) y Walter Costas. “Se definió la segunda etapa de grabación en Córdoba, recinto de gran cantidad de hermanos provincianos que estudian o trabajan. En dicha oportunidad Presagio y los demás changos grabaron el retumbo Soñar Despierto”, explicó Garnica.

La tercera, en Santiago
“El 16 de diciembre del 2005 arribamos a Santiago del Estero para reunir la última camada de santiagueños que iban a grabar la tercera etapa. El primer invitado que tuvimos fue Elpidio Herrera. venido desde Atamishqui solo para participar poniendo su sacha del monte y a Manolo Herrera grabando el power salamanquero, junto a Graciela y Jorge Collante, Elpidio nos dejó su magia, su arte y su montaraz manera de empujar el carro”, precisó “El Duende”. De ahí siguieron Enrique Marquetti en la chacarera “Memorias del tren”, Franco Ramírez (voz) y Julián Migueles (violín) en la chacacarera “Desnudo y viejo”.
Luego, Natalia Torales y Seba Morales en la vidala “La Partida” “En esta fase debían grabar Alfredo Ábalos y el dúo Suárez - Palomo quien por fuerza mayor no pudieron estar, pero dieron su confirmación más adelante, quedando postergados hasta la última visita que haremos a Santiago antes de cerrar dicha obra”, precisó Garnica a PURA VIDA.

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12/01/06 - DIARIO EL LIBERAL (Santiago del Estero)

ENTREVISTA DE EL LIBERAL AL "DUENDE" GARNICA
Chango predicador de palabra
Reconocimiento. Su chacarera “El Olvidao” es emblema de reclamos de sectores postergados. Mercedes Sosa le dio su bendición cuando la cantó en los escenarios del mundo. Ahora, en el ámbito nacional, el “Duende” presenta su libro Trypanosoma Cruzy.

Emilio Marcelo Jozami mjozami@elliberal.com.ar / El Liberal
“Trypanosoma Cruzi” es el nombre del libro que presenta a lo largo y ancho del país el compositor e intérprete santiagueño Hugo Alejandro Garnica, más conocido como “Duende” Garnica, un hombre nacido en 1962 en la ciudad santiagueña de Selva.
Sus obras son interpretadas por Mercedes Sosa, Suna Rocha, Claudio y “Coqui” Sosa, Laura Ocampo, Motta Luna y Néstor Garnica, entre otros. En el 2001, participó del encuentro “Músicas de provincias” en Buenos Aires. En 2002, fue nominado Premio Clarín como canción testimonial.
Junto a León Gieco, participó del ensayo abierto de “Bandidos Rurales”. Su chacarera “El Olvidao” es emblema de reclamos de sectores postergados. Mercedes Sosa le dio su bendición cuando la cantó en los escenarios del mundo, incluyéndola, además, en su última producción discográfica. Integra el Bunker Sachero, espacio alternativo creado junto a otros compañeros de ruta. En febrero vendrá a La Banda para presentarse en el Festival de La Salamanca, muestra folclórica en la cual presentará su “Trypanosoma Cruzi”. Antes que esto suceda, EL LIBERAL lo entrevistó y habló sobre este tema y otros.
¿Qué conceptos manejas en el libro “Trypanosoma Cruzi”?
“Se manejan dos concepciones, una científica y la otra más ancestral. Trypanosoma Cruzi es el vector de la enfermedad de Mal de Chagas y este libro pretende ser un mal interno cultural que tiene nuestra provincia. Dentro de la picadura de la vinchuca y de otras asignaturas pendientes que hay, trata de reflejar a una provincia que está queriendo surgir. Surge en otros aspectos, como los cambios de gobiernos, pero nunca surge en lo cultural”.
¿Qué es lo que propones en tu libro?
“El libro tiene tres fases: añapa, aloja y agua muerta. De acuerdo con estas tres fases nosotros iremos entendiendo el camino que ha llevado Santiago del Estero. Desde el último guarachero hasta el último vidalero, desde el penúltimo poeta hasta el último periodista, desde el primer policía hasta el último bombero, el día que Santiago del Estero se encuentre culturalmente concentrado, nuestra Madre de Ciudades nos dará la bendición y nos sentiremos hijos bien nacidos”.
¿Sigue como asignatura pendiente esa falta de concentración de fuerzas y de identidades?
“Yo digo que no, porque los changos están concentrados. El hecho de que Mercedes Sosa me haya grabado en su disco ahora no hace nada más ella que decir que El Olvidao reivindica cuestiones que no tienen una pertenencia hacia cuestiones institucionales, sino que pertenece a marchas que no deben ser vendidas y a cuestiones religiosas que no deben ser vendidas”.
“Tenemos que rescatar a todo el concepto cultural de Santiago del Estero para poder ser libres. ¿A nosotros por qué nos conocen? No por buenos políticos, sino porque somos una tierra que ha parido grandes artistas, de punta a punta, de Felipe Corpos hasta Sixto Palavecino, de Alfredo Ábalos a Higinio Juárez. Hoy Santiago del Estero tiene que recibir a todos sus hermanos con un concepto cultural, y no político”.
“Trypanosoma Cruzi es parte de las necesidades que tenemos nosotros. Habla de un reconocimiento entre hermanos, entre gente que por ahí puede creer más que nada en la ética que en la estética. Desde ahí podemos partir, desde un Santiago mejor”.
¿No temes pecar de voluntarista en tu lucha para que esos principios éticos, dentro de lo cultural, se consoliden como un signo inequívoco de identidad?
“Me encantaría. Lo que difiere del voluntarismo a la dignidad estás a un paso. Hacer un gesto caritativo sería fácil mientras tienes plata; nosotros, mientras haya changuitos lustrines nunca vamos a poder entender la fase cultural. A Santiago del Estero no lo sostiene la chacarera ni El Olvidao, a Santiago del Estero lo sostiene el ejercicio cotidiano”.
“Los artistas no deben corporizar, sino cooperar. Pensamos que si fuere una actitud voluntarista, me encantaría ser el primer bombero que le lleve una colcha al barrio Avenida, me gustaría ser el primer tipo que compre 400 latas de pomadas para los changuitos lustrines. El día que a nosotros Santiago nos encuentre unidos, ahí nos vamos a sentir dignos de esta tierra”.
“En Santiago del Estero hay un dolor profundo de nuestra tierra. El Trypanosoma Cruzy es el vector que nos ha dejado toda esta decadencia y en la cual no es una cuestión yeta o mala onda, es una cuestión de que estamos en la búsqueda. ¡Muchísimos músicos estamos en la búsqueda! Santiago no es una provincia en la Argentina, sino un linaje, una raza expuesta al sol”.
¿Así como para el Chagas se buscan antídotos, para este Trypanosoma Cruzi que vos planteas existe algún remedio?
“Como comunicadores de la música y del arte también somos comunicadores del Chagas. El índice más alto de Chagas está en Santiago del Estero y muy poco se habla de esas cosas. Se debería, como antídoto, apoyar a los artistas de la ética, y no desde la estética. Entonces, desde ahí nosotros vendemos y podemos dar un futuro a un Santiago mejor”.
“Yo siempre sigo soñando que he sido un tipo picado por una vinchuca, por eso hablo, “jetoneo” y digo cosas que no me parecen. Yo ya estoy infectado. Nadie sabe que el Chagas es mucho más hereditario que el sida. Es una cuestión cultural. Al menos, somos un montón picado por la vinchuca, y no nos van a derrotar. Lo mismo levantaremos este gesto, nos encontraremos, celebraremos a pesar de un montón de cosas que están dando vuelta”. “El día que nosotros reconozcamos a nuestra madre herida y olvidada recién podríamos cantar cosas de nosotros. Lo que me interesa es que los changuitos lustrines tengan alas, y no que dejen de lustrar. Generemos un concepto de cultura en Santiago del Estero con las tinajas más antiguas, con las luchas más reflexivas y con los dolores más sagrados”.

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08/08/06 - DIARIO EL LIBERAL (Santiago del Estero)

El cantautor lanzará próximamente la cantata “La vuelta del santiagueño” El desarraigo del santiagueño en un obra integral de "El Duende" Garnica Integrantes. Del nuevo trabajo participarán músicos, poetas, historiadores, personajes y referentes de Santiago. EL LIBERAL accedió a la novel obra integral.

Por Emilio Marcelo Jozami mjozami@elliberal.com.ar / El Liberal
El cantautor santiagueño Hugo Alejandro “El Duende” Garnica, quien cobró popularidad a partir de su canción social “El Olvida`o”, está preparando la cantata poético-musical denominada “La vuelta del santiagueño”.
Con esa voz áspera y seca, que parece salir del monte profundo, Garnica habla con pasión sobre esta iniciativa que lo desvela. “Es una obra que intenta reflejar el desarraigo, desde lo cultural, social y económico, que ha sobrellevado en su peregrinaje una gran cantidad de hermanos provincianos santiagueños, en sus alas de golondrina, exilio de brazos trabajadores en todo el país”.
Reflexionó: “De sur a norte, de cuyo a litoral, la canción y el corazón del santiagueño han vivido pensando en el regreso al pago, algunos volvieron otros volverán, quizás algunos como un designio de la vida acariciarán carnavales y fiestas de fin de año con el sonkoy apretado de chacareras y añoranzas”.
En su diálogo con EL LIBERAL, puntualizó: “Quiere esta obra pintar desde su partida del monte, los sueños, los miedos, las alegrías, la lejanía, su inserción en la ciudad, sus vicisitudes y anhelos, chango llegando, laburante, abuelo en las villas, peregrino en la ciudad, muchacha cama adentro y un kakuy dolido de cemento”.

Quiénes participarán
Explicó que La vuelta… estará compuesta e interpretada por músicos, poetas, historiadores, personajes, referentes de Santiago del Estero que se encuentran dispersos por el mundo.
Aseguró que esta cantata será grabada en tres etapas: con artistas santiagueños que están en Buenos Aires; otros en Córdoba y finalmente con los que viven en Santiago.
Puntualizó:”Ellos le darán a esta obra un verdadero sentido de encuentro entre hermanos manteniendo el lenguaje natural que nos identifica, (quichua-castellano), además de otras manifestaciones artísticas como fotografías, ilustraciones, vídeos que reclamarán y ratificarán nuestro acervo cultural y social”.
Al especificar qué destino le dará a lo obtenido con esta obra, dijo que lo entregará al Hospital de Niños Eva Perón, “con la total aprobación de los artistas participantes, en pos de un proyecto solidario, como hijos de Santiago”. Especificó:”Se elevará un documento consensuado y colectivo para reivindicar el fuego de nuestro arte como un tizón más que encienda la esperanza de una patria posible”.

HAMBRE Y REBELIÓN

Hugo Alejandro “El Duende” Garnica es un santiagueño hasta la médula que sabe cómo hacer llegar la palabra al corazón de la gente. Este chango decidor de coplas renueva con fuerza su convicción de la necesidad de hablar de las penas y alegrías de su gente. Con la fuerza que tiene la palabra, en esta nueva obra, “La vuelta del santiagueño”, ratifica en los temas que la integran su amor por toda belleza, justicia, libertad y verdad, valores muchas veces trastrocados en estos tiempos globalizados.
EL LIBERAL escuchó las canciones que conformarán la nueva creación de este hombre que no se considera poeta sino “autor de coplas nuevas”. Aquí vuelve con su inquietud social, indagando sobre el pasado y el presente y avizorando el futuro de Santiago.
Así como El Olvida´o, La Plañidera, Náufrago en la Capi, Chacarera del milenio, Aguante bailecito y No bombardeen Atamisqui, entre otros temas de su autoría, en La vuelta del santiagueño recurre a metáforas para hablar del santiagueño, su circunstancia y su rebelión interior. Toma figuras simbólicas para hacer hincapié en lo que ya habló con fuerza en “El Olvida´o”, cuando nos dice en una estrofa de esta chacarera doble:”Soy el olvida´o, el mismo que un día/se puso de pie tragando tierra y saliva/caminó hacia el sol para curar las heridas…”
Así como en los 80 Jacinto Piedra fue “leña verde que revienta/corazón enamorado/rescoldo de las pasiones/brasitas que queman tanto”, como nos espetaba en su visionera “Fueguito de la mañana”; en los 2000, Garnica es “hoy fuego que está creciendo/las voces son llamaradas/voces nacidas del alma/van quemando las gargantas”.
Heredero de la creación del santiagueño Jacinto Piedra y del mendocino Armando Tejada Gómez, “El Duende” Garnica es, como él mismo nos dijo: “El eslabón que está queriendo unir esta vértebra rota del canto popular durante la dictadura. Somos nosotros los que tenemos que levantar esta propuesta como emisores de esta realidad”.
Referente de la nueva generación de folcloristas, “El Duende” sigue siendo un “fuego de greda y misterio” al que nadie puede arrebatar sus sueños, esos sueños que hablan de tradiciones santiagueñas, costumbres ancestrales y, como lo dice en su El Olvida´o: “Soy el que quedó en medio de los ranchos/guacho del fiau a mate y guiso inventado/hambre y rebelión fueron creciendo en mis manos”.

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07/05/07 - DIARIO LA CAPITAL (Rosario)
Merecedes Sosa en Rosario (Recital en el Teatro el Círculo, 05/05)
Reseña del recital

"Mercedes Sosa brindó más ejemplos de belleza"

U.G. Mauro / La Capital
Divertida, con una voz que muestra intacto su colorido, y fiel a la consigna de buscar nuevas expresiones y desafíos interpretativos que no todo artistas obedece, Mercedes Sosa cumplió con creces el sábado su postergado compromiso en el teatro El Círculo, acompañada por sus músicos de siempre y por invitados notables de la talla de Jorge Fandermole, el bandoneonista venadense Walter Ríos, el cantante tucumano Alberto Rojo y el poeta y compositor "Duende" Garnica.
La histórica "Zamba para no morir", un tema fundacional en la carrera de La Negra abrió este recital en el que Mercedes se despachó con 23 canciones entre las que se destacaron incorporaciones al repertorio como la conmovedora milonga de Yamandú Palacios, "Los boliches", o "Pájaro de rodillas", de Carlos Nahuel Porcel, y una versión del clásico de Jobim y De Moraes, "Insensatez" que simplemente sonó deliciosa.

El poeta santiagueño "Duende" Garnica casi improvisó, bajo la mirada entre asombrada y divertida de la cantante, un tributo a Rosario, dando pie a Mercedes para que cantara su "Chacarera del Olvidau". La sala aplaudió de pie el duro alegato de Garnica y tras un par de temas ingresó Alberto Rojo, quien compartió con buena voz y un acompañamiento de guitarra académico la difícil "Zamba de Argamonte", que Mercedes remontó con oficio, entre otros temas. Otro lujo fue el bandoneonista venadense Walter Ríos, quien acompañó a La Negra cuando se ganó la mayor ovación de la noche tras su versión de "Los Mareados". Con Ríos en escena, Mercedes Sosa invitó luego a Jorge Fandermole y entre todos embellecieron aun más la "Oración del Remanso" tras lo que la cantante elogió entre bromas la complejidad compositiva del cantautor antes de cantar a dúo "La torcida" y "Canto versos". Tras media docena de temas, Mercedes cumplió con el ritual de bailar al ritmo de "Luna llena" y terminó el milagro.

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05/05/07 - DIARIO LA CAPITAL (Rosario)

Merecedes Sosa en Rosario (Recital en el Teatro el Círculo, 05/05)

"El compromiso es la prioridad"

La canción testimonial fue la que marcó a fuego la carrera de Mercedes Sosa. No sólo desde sus comienzos, en los 60 cuando asomó en Cosquín con poncho y bombo, y subió de prepo al escenario festivalero gracias al empuje de Jorge Cafrune, sino también cuando regresó del exilio y se ganó a la generación más politizada de los veinteañeros en los albores de la democracia.
Eran los primeros ochenta cuando editó "Mercedes Sosa en la Argentina" y conmovió a todos con sus versiones de "Cuando me empiece a quedar solo", junto a Charly García, "Sólo le pido a Dios", con León Gieco, "María, María" o "Canción con todos", por citar sólo algunos de los 18 temas brillantes de un registro inolvidable.
Su último disco, "Corazón libre", sigue manteniendo el espíritu de esa temática testimonial, con "País", "Los niños de nuestro olvido" y "La canción es urgente". "La canción de nosotros (así elige llamar a la canción testimonial) la escuchaba la gente muy politizada, pero los verdaderamente politizados eran los chilenos.

Nosotros tenemos a Armando Tejada Gómez, que ese no era politizado, ese era un poeta. Era extraordinario. Y ahora hay otro poeta: El Duende Garnica, es muy bueno. Lo voy a llevar a Chile a cantar, él va a decir poesía y yo voy a cantar "La chacarera del olvidau", que es de él. Para mí el folclore sube, y siguen surgiendo más cantantes testimoniales", dijo La Negra.

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10/11/2002 - DIARIO LA NACIÓN (Buenos Aires)

Nuevo Folklore: suma y crece

Músicos y compositores jóvenes revitalizan la tradición argentina con una fuerte preocupación social. Mapa y agenda del sonido que viene.

Gabriel Plaza / La Nación
Estereotipo de la música folklórica creado en los años 60: gente vestida de gaucho, con formación de guitarras y bombo, cantando Luna tucumana. Nuevo estereotipo creado en la década del 90: jóvenes que revolean ponchos o cantan estrofas del tipo: "Voy a comerte el corazón a besos..." La música de raíz folklórica sobrevive a los estereotipos. No está anclada a una época, es atractiva en variedad de estilos y tan cambiante como las circunstancias históricas que la rodean. Ese otro país folklórico está representado por una nueva canción de raíz y un renovado movimiento de intérpretes y autores que brotan en peñas, centros culturales y encuentros de músicos por todo el mapa argentino. Un espejo de ese movimiento será el III Encuentro de Folklore en la Ciudad Musicas de Provincia, que se realizará a partir del martes próximo y hasta el domingo 24, con la presencia de artistas de Salta, Tucumán, La Rioja, Córdoba, Santa Cruz, Chubut, Santiago del Estero, Mendoza, Jujuy y Buenos Aires, en varios centros culturales de la Capital.
A eso se suman diferentes encuentros anuales, como el de San Antonio de Arredondo en Córdoba o el Trabún, encuentro de pueblos, en San Martín de los Andes (Neuquén), la primera semana de diciembre; y proyectos culturales de autogestión como La Ruta de la Dignidad, impulsado por artistas populares de la nueva generación, como Claudio Sosa y Eduardo Guajardo, que recorrieron el país desde Ushuaia hasta el Chaco, tocando en fábricas recuperadas, universidades y espacios populares en apoyo a distintas organizaciones sociales. "Este es el intento de nuestra generación por cambiar las cosas. Quizá, si el folklore se hubiera dado cuenta de lo que pasaba en el país, hoy tendríamos otra canción popular. No un folklore que se envasa como un yogur, sino un cancionero que acompañe a una sociedad más justa y deje una huella profunda en la historia", dice Claudio Sosa, uno de los pilares de esta generación de recambio.
Expresiones fieles de un nuevo tiempo que, como señalaba el histórico Manifiesto del Nuevo Cancionero, impulsado en 1962 por Mercedes Sosa, Armando Tejada Gómez, Oscar Matus y Tito Francia, entre otros, "busca integrar el cancionero popular al desarrollo creador del pueblo (...), expresando sus sueños, sus alegrías, sus luchas y sus esperanzas".
El fenómeno se extiende por el país y se pueden encontrar referentes de esta Nueva Canción en cada región, ciudad o pueblo del interior. Algunos, con un mensaje más social y otros con una visión más estética del folklore. Está la nueva canción cuyana de los mendocinos Tillín Orozco y Fernando Barrientos, o las expresiones del Noroeste como Juan Quintero, Topo Encinar, Leopoldo Desa y Lucho Hoyos (Tucumán); Rally Barrionuevo, Duende Garnica, Pablo Mema, Pablo Aznares, Presagio, Vislumbre, Martín Abalos, Marcelo Mitre, Mota Luna, Roberto Cantos (Santiago del Estero); Pica Juárez-Ramiro y Pimpe González, Emiliano Zerbini (La Rioja); Sandra Aguirre (Salta), y Gustavo Patiño y Alejandro Carrizo (Jujuy). En la región mesopotámica,desde el Chaco a Santa Fe, aparecen las canciones de los compositores Coqui Ortiz y Carlos Aguirre, y la referencia ineludible de Jorge Fandermole para jóvenes cantautores como Guillermo Ibáñez y Martín Sosa.
En Córdoba funciona la dupla compositiva de Mario Díaz y Alejandro Maldino y la voz de Susana Escribano y Sergio Korn; en Buenos Aires surgen las voces de Jorge Giuliano, Alicia Crest, Roberto Calvo, Gustavo Quijou, José Ceña, María de los Angeles Ledesma y Cosecha de Agosto. Mientras que en la Patagonia se destaca la obra renovadora de Sergio Castro (Cutral Có), Eduardo Guajardo (Río Turbio), Eduardo Payllacán (Esquel), Mochi Leite y Nelson Avalos en Río Grande,Tierra del Fuego, entre muchísimos otros.
Esta movida se apoya en cantores y letristas -además de interrelacionarse con bailarines y artistas de otras disciplinas- que echan mano a nuevos aires y estilos en sus composiciones, empapadas no sólo de zambas y chacareras, sino también de otros ritmos regionales como chayas, cuecas o tonadas. Revindican a maestros olvidados como el Chivo Valladares, Zito Segovia, Félix Dardo Palorma, Marcelo Berbel o el Coya Mercado. Pero, también, admiran a la generación rock de Luis Alberto Spinetta y Charly García, y a referentes de la canción latinoamericana como Rubén Blades y Violeta Parra. Se dan a conocer a través de sellos regionales o de forma independiente, y sus discos circulan en los recitales donde tocan o en sitios de Internet (como www.elesperancero.com o www.raicesargentinas.com.ar ). Otros han conseguido una proyección que les permitió grabar con sellos nacionales y sus temas son cantados por jóvenes intérpretes, y algunos con años en la escena alternativa traspusieron el umbral de la popularidad para alcanzar un espacio propio como el caso del Dúo Coplanacu: a esta altura un fenómeno de autogestión. Y muchos tienen el apoyo de maestros como Mercedes Sosa, León Gieco, Raúl Carnota, Suma Paz o Teresa Parodi.

Semilla nueva

Teresa Parodi, que participó de aquel importante movimiento de la Nueva Canción Litoraleña en los años 70 junto a Mario Bofill, Pocho Ros, Juan Zini y Marilín Segovia, es una de las artistas que posa su esperanza sobre la aparición de este nuevo movimiento. "En distintos puntos del país he visto mucha gente que ha tomado la posta creativa de esa generación que se había salteado el canto popular. Hay gente nueva que está haciendo cosas desde otro lugar, que no apela a esa fórmula tan light con la que se identificó a los jóvenes del folklore. Estos son jóvenes, pero tienen otros referentes y están gestando algo alternativo y fascinante. Quizá el más conocido sea Raly Barrionuevo. Como él, hay muchos otros que tienen otra mirada, de un país que diga. El público también está necesitando ese cambio. Los clásicos son importantes, pero la gente está pidiendo voces nuevas, canciones nuevas y una estética y una ética nuevas".

Texto: Gabriel Plaza

Claudio Sosa
El músico tucumano, de 32 años, tiene una vinculación muy fuerte con la canción testimonial, y lo refleja participando de actividades gratuitas en apoyo a las luchas sociales de todo el país como La Ruta de la Dignidad, junto con otros músicos populares como Guajardo, Castro o Garnica para acercarse al verdadero país. "Nosotros levantamos una nueva canción que forma parte de una propuesta más colectiva, que busca un cambio social, que trabaja arriba y abajo del escenario y que testimonia lo que nos está pasando. Este es otro tiempo del folklore, con un compromiso social y estético muy fuerte, que busca ser un espejo donde la gente de nuestra generación pueda mirarse."

Rally Barrionuevo
"Se está armando todo un movimiento que no está en las vidrieras, pero que es muy fuerte", dice Rally Barrionuevo (de 29 años), cantautor nacido en Frías y consagración del último Cosquín. "A nivel mediático, la gente sólo sabe que existe Soledad, cuando en realidad hay un montón de autores e intérpretes que están apareciendo por todos lados", apunta el músico, una de las promesas de la canción popular. "De Santiago, hay mucha gente como el Duende Garnica, que parte de un fuerte compromiso social y una vinculación con lo más hondo de la tierra. Todo ese movimiento está escondido, pero existe. Por eso cuando una canción mía se hace conocida lo celebro no como un triunfo individual, sino como algo colectivo. Porque esta nueva canción es plural."

Duende Garnica
Este santiagueño que hace 10 años vive en Buenos Aires es uno de los autores más lúcidos de hoy. Garnica (de 38 años) no se considera poeta, sino autor de coplas nuevas. Mercedes Sosa le dio su bendición cuando cantó en los escenarios del mundo su Chacarera del olvidao. Canciones de su autoría como La plañidera, Náufrago en la Capi, Chacarera del milenio o Aguante bailecito son herederas de Jacinto Piedra y Armando Tejada Gómez. "Ellos, como Macedonio Fernández, Roberto Arlt, Sixto Palavecino, nos han dejado un saber del que nos alimentamos -dice-. Somos el eslabón que está queriendo unir esa vértebra rota del canto popular durante la dictadura. Somos nosotros los que tenemos que levantar esta propuesta como emisores de esta realidad. Quizá con el tiempo alguna obra nuestra, como en mi caso El olvidao, se convierta en una Canción con todos de estos días."

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Flores y ayuno
El último trabajo de Claudio Sosa, que fue nominado a los premios Gardel, es una síntesis entre la canción testimonial y los ritmos de raíz. Se destacan los temas del Duende y tiene de invitadas a Melania Pérez y Mercedes Sosa.

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14/03/2002 - DIARIO LA NACIÓN (Buenos Aires)

Compositores de folklore Santiagueños, al Abasto

Carabajal, Luna y Garnica presentan un nuevo repertorio. "Son cantautores que aportan otra voz al folklore".
El ciclo, que se inicia hoy en la Peña del Abasto, un espacio para chacareras y vidalas que abordan temáticas no tradicionales.

Gabriel Plaza / La Nación
Durante todo el mes varios músicos santiagueños, destacados intérpretes y autores de la nueva generación realizarán un ciclo en la Peña del Abasto, donde suele subirse a zapar Luis Salinas. El espacio, en Anchorena y el pasaje Carlos Gardel, tendrá una programación con entradas populares, en la que se destacan tres jóvenes intérpretes y compositores: Jorge Luis Carabajal, Mota Luna y Duende Garnica.
Jorge Luis, segundo hijo del célebre Agustín Carabajal, comenzará hoy, a las 22, con una serie de recitales, durante todos los jueves del mes. Hará los temas de su producción independiente "La Telesita", con clásicos de su padre, de otros autores de su familia, como Cuti y Peteco Carabajal, y temas propios.
En su repertorio recupera ritmos como la vidala, el pala pala, la alabanza, la arunguita, el gato, el escondido y, por supuesto, las chacareras, un sello de su provincia. Tocó en los grupos de Cuti y Roberto, junto a Peteco, con el que grabó dos discos, y ahora viene desarrollando una etapa solista, donde también muestra sus composiciones. Jorge Luis es una nueva voz dentro de la numerosa familia santiagueña.

La ciudad y el pago


Mota Luna es otro de los santiagueños de este ciclo, un talentoso autor que ofrece con su espectáculo "Enardeciendo" otra visión de la música santiagueña. En sus recitales, como muchos de los nuevos creadores, canta temas de su autoría y de otros jóvenes compositores, que hablan de la nostalgia y un entorno más urbano, pero sin perder esa raíz cultural.
El joven intérprete, que pasó por la agrupación Los Descendientes, comenzó hace unos años una nueva etapa solista, con un repertorio integrado por muy buenas canciones, con aires folklóricos -chacareras y triunfos- que dan testimonio de su tiempo. El músico tocará pasado mañana, a partir de las 22, con varios artistas invitados, entre los que se encuentran Claudio Sosa, Claudia Romero (ex integrante del grupo del Chango Farías Gómez), Los Laikas y un invitado sorpresa, reconocido -anticipan- por su forma de tocar la guitarra.
El Duende Garnica seguirá con el ciclo de los santiagueños en el mismo espacio, el próximo 23 para mostrar un nuevo cancionero, con obras de su autoría que ya recibieron el reconocimiento de intérpretes como Mercedes Sosa y León Gieco, y fueron grabadas por Coqui y Claudio Sosa.
Garnica, suerte de vidalero urbano, es una de las voces emergentes más importantes del último tiempo. Su tema "Chacarera del olvidado", grabado por Mercedes y Claudio Sosa en su disco "Flores y ayuno", fue nominado en el rubro "mejor canción del año", de los premios Gardel 2002. Ese mismo tema se impuso en el último festival de Baradero.
Garnica tiene una enorme cantidad de obras que se destacan dentro de la nueva corriente folklórica, como "Desde el alma", "Aguante bailecito", "La plañidera", "La forestal" y "Chacarera del milenio".

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26/01/2002 - DIARIO LA NACIÓN (Buenos Aires)

El festival mayor del folklore.
Como nunca, Cosquín refleja los problemas de la actualidad.
Los artistas opinan y cantan temas como "Chacacerolazo"
"Hay, desde el escenario, apelaciones directas a políticos y a funcionarios "
"Quiero que sepan que soy argentina, y todo lo que está ocurriendo me hace mella", dijo, por ejemplo, Soledad.


Gabriel Plaza / La Nación
COSQUIN.- Hay muchas actuaciones y grupos que subieron al escenario mayor de Cosquín y seguramente no pasarán a la historia. El nivel artístico sigue desparejo, pero seguramente esta edición 2002 será recordada en el tiempo por su vínculo con la actualidad nacional. Todos los que pasaron por el escenario mayor hicieron, desde la primera luna, comentarios más o menos explícitos sobre la delicada situación que vive el país.
Se usaron palabras fuertes en muchos casos, como cuando Tamara Castro dijo: "Duhalde, si querés hacer historia, terminá con la corrupción; es lo único que te pedimos. Estamos cansados de los corruptos", o declaraciones más tibias entre canción y canción, mensajes esperanzados, tales como "Luchemos juntos por un futuro mejor", referencias irónicas acerca del "corralito", expresiones de solidaridad con quienes más padecen la situación y agradecimientos de los artistas a la gente que "con un enorme sacrificio" pagó la entrada para estar en el festival.
Cuando en la primera noche de apertura del festival muchos de los integrantes del Ballet Camín salieron a bailar con sus correspondientes ollas en mano, haciendo un juego percusivo con la música y la intención de un ambivalente mensaje cacerolero , estaban profetizando el signo que marcaría este año la edición número 42.
La incertidumbre por la convocatoria que tendría el festival, debido a los bolsillos flacos, se instaló como el tema de mayor preocupación de los organizadores. La inquietud menguó por el buen arranque de Soledad, pero volvió a golpear luego de las últimas dos lunas, con una plaza al 30 por ciento. A eso se sumó un intento frustrado de cacerolazo de unas mil personas -turistas sin un peso- dispuestas el primer día del festival a cortar las rutas de acceso a Cosquín porque no podían acampar gratuitamente a la vera del río.
Pero el tema de mayor impacto fue el reflejo de la caliente situación social, no sólo sobre el escenario Atahualpa Yupanqui, sino también en todos los ámbitos peñeros y alternativos, donde se empezaron a escuchar canciones fogoneras y testimoniales, algunas cercanas al panfleto y otras surgidas del Nuevo Cancionero.
Así, se pueden escuchar temas como "Y qué saben ellos" y "Cuando tenga la tierra", el clásico de Daniel Toro y Ariel Petrocelli que volvió a sonar en la voz de Los Originales Trovadores. Ellos dijeron en el escenario mayor: "Ojalá no lo tuviéramos que cantar más". En "Chacacerolazo", del Duende Garnica, el estribillo dice: "Chacacerolazo, el pueblo empezó a buscar sus pasos..."
Si antes un arma fundamental para llegar a la gente era optar por un repertorio bien festivalero que levantara a la audiencia, este año la mayoría de los artistas subió con un discurso o con temas que apelan a la conciencia social, más acorde con los tiempos que corren.
Soledad se tomó algunos minutos de su vertiginoso show para fijar posición: "Quiero que sepan que soy argentina y que lo que está pasando me hace mella. Tengo una abuela jubilada y un tío que trabaja en el campo". Horacio Guarany también fue uno de los más frontales, cuando dijo: "Argentina, qué país tan rico y tan choreado ". Y posiblemente la actuación de Los Nocheros adquiera otra dimensión cuando hagan, de Teresa Parodi, el tema "Resistiendo". Canciones y posturas ineludibles para gente que canta para un público bien popular, pero un fenómeno inédito en muchos sentidos, teniendo en cuenta la falta de compromiso que muchas figuras exhibieron durante los años del gobierno de Menem, cuando la moda del folklore joven vivió su mayor florecimiento y muy pocos se acordaron de usar el escenario mayor como reflejo de la realidad.

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06/09/2001 - DIARIO LA NACIÓN (Buenos Aires)

Inusual propuesta León Gieco ensayó a puertas abiertas, junto a su público.
El músico adelantó temas de su disco "Bandidos rurales" en la peña El Desalmadero.
Una de sus fans se dio el gusto de festejar su cumpleaños con él.

Gabriel Plaza / La Nación
Sonaba "Hombres de hierro" y el chico, con su mejor sonrisa y cara de no lo puedo creer , miraba a la cámara y abrazaba a León Gieco, para que salieran juntos en la foto. El santafecino ya se había bajado del escenario para cantar entre los asistentes privilegiados que disfrutaron de esa celebración íntima con el cantautor en El Desalmadero, el fin de semana último.
Como en una guitarreada para los amigos, León Gieco se mostró de entre casa, en una peña para 400 personas, al alcance de la mano. Algunos fieles no sólo se sacaron fotos. Marilú fue a festejar su cumpleaños, llevó hasta su propia torta y ligó un ramo de flores. "Antes de que termine el show algunos de mis asistentes tiene que ir a comprarle unas flores", mandó Gieco desde el escenario. El gesto se cumplió con un beso, otra foto y un pedazo de torta para el intérprete.
Así lo vivieron los seguidores que se acercaron a este ensayo a puertas abiertas, donde abordó temas viejísimos de su cosecha, como "Soy un agujero" o "Pensar en nada" y tocó -ensayó- con su banda los temas de "Bandidos rurales" que presentará en diciembre en un teatro. También presentó a una voz nueva, que fue toda una revelación: Duende Garnica, a quién señaló como los nuevos folkloristas que seguían su camino, y quizá no se equivoque. El recital del compositor santiagueño dejó al público extasiado de chacareras y canciones, demostrando ser una de las mejores voces autorales de este tiempo.
....
El final fue Gieco solo con la guitarra, mientras el Duende Garnica y su banda preparaban los instrumentos. Juntos cantaron el tema dedicado a Don Sixto Palavecino y después el santiagueño siguió con un set contundente que dejó impresionado a un público que prácticamente no se movió tras el recital de León.
Con canciones certeras el cantautor ofreció un repertorio absolutamente nuevo, sin clásicos (posiblemente lo serán en el futuro) que encendió a un público que nunca lo había visto. La vidala "La plañidera", "Chacarera del milenio" (con Claudio Sosa), "Hijos del viento", de Mota, otro joven santiagueño, "Aguante bailecito" y otras más eléctricas, como "Náufrago en la Capi", "Flores y ayuno", o la chacarera "El olvidao" (cuando sea descubierto será cantado por todos los grupos de folklore) fueron el mejor cierre para una noche inusual y reveladora, que el público agradeció quedándose hasta el final, tras cuatro horas de concierto.

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21/08/2001 - DIARIO LA NACIÓN (Buenos Aires)

Todo un bohemio. Garnica le da nueva letra a la copla.
Mercedes Sosa grabó un tema del músico santiagueño y León Gieco lo presentará en "El Desalmadero".
Fue albañil, muralista y pintor.
Tiene escritas unas cincuenta canciones.
Sus textos muestran la influencia de autores como Armando Tejada Gómez.

Foto: Marcelo Gómez

Gabriel Plaza / La Nación
"Yo no sé lo que hace, no entiendo mucho de folklore, pero sé que el tipo es un rolling stone, anda rodando por la vida como yo", comenta un pibe sobre ese náufrago de la noche conocido en el ambiente folklórico como Duende Garnica. Artista santiagueño. Vidalero urbano, que mezcla el quichua y el lunfardo porteño. Garnica, sería considerado uno de los mejores letristas del cancionero folklórico actual si no cargara con esa imagen de tipo difícil y rebelde solitario.
Fue albañil, muralista, pintor, entre otras changas. "Siempre salí a buscarme el pique, pero nunca pude vivir de mis canciones." Ahora un buen puñado de sus temas -tiene compuestos alrededor de cincuenta con música y letra- apuntan a convertirse en clásicos del género popular. "Aguante bailecito", "La plañidera", "Desde el alma" (ver letra), "Chacarera de la escalera", "La forestal", "Chacarera del milenio", "El olvidao", lo están sacando del anonimato y captaron la admiración de referentes populares como Mercedes Sosa y León Gieco. Será una de las nuevas figuras que el autor de "Sólo le pido a Dios" presentará en un ciclo íntimo en la Peña El Desalmadero, el 1° de septiembre.
"Que Mercedes haya grabado un tema mío para su último disco, o que León me invite a participar de sus conciertos es un sueño, porque hay otros como yo que tuvieron el mismo sueño y han quedao en el camino", afirma. Sus temas, que circulan clandestinamente en guitarreadas, en vagones de tren, en paisajes santiagueños y conurbanos como Fuerte Apache, fueron grabados por varios jóvenes intérpretes.
"Los primeros fueron dos cantores tucumanos Coqui y Claudio Sosa, que en su último material que esta por editarse ("Flores y ayuno" es el título del disco) puso seis temas míos. Para mí, es uno de los mejores cantores del folklore que hay."
Garnica nació hace 39 años en un pueblito de Santiago del Estero al que no pudo volver más. Extraña el pago y defiende su identidad. "Muchos se burlan de nuestra idiosincrasia porque no conocen. Uno es santiagueño y lento porque hace 60 grados de calor." En su pasado figuran una familia muy humilde de hacheros, estudios de arquitectura, música de Los Pasteles Verdes y un conocimiento profundo de la trágica historia de su tierra. "Según un estudio con los quebrachos que se cortaron en La Forestal y todos los durmientes que salieron de ahí se podría llegar hasta la luna. Como decía Homero Manzi: Santiago no era una ciudad pobre, la empobrecieron", explica.
La vida de Buenos Aires lo trató con dureza, golpes de ginebra, noches sin techo, música en los andenes. "Con otro pibe violinista pensamos que como la gente no podía pagar una entrada para un espectáculo teníamos que hacer la música callejera. Eso nos sirvió como experiencia. Todo se genera en la calle, que tiene sus códigos. Eso es lo que nutrió mis letras y me permitió tener un conocimiento real del país", aclara.
Vive de prestado, se baña y duerme la siesta en una peña y cambia locros por chacareras. "El folklore me llevó mucha salud", argumenta. Y explica: "Muchos me pueden decir que no tengo autoridad para decir ciertas cosas en mis letras, pero yo sé que es estar machado y andar deambulado por la calle sin guita ".
Esas vivencias urbanas que mezcla con una tradición regionalista en canciones como "Big huasi huaque" (mitad en inglés y mitad en quechua), muchas lecturas de Borges, Arlt, Haroldo Conti, El Eternauta, influencias musicales como Led Zeppellin, o haber compartido asados con Javier Martínez, de Manal, o Ricardo Iorio, lo colocan en otro andarivel del cancionero criollo. "Ser folklorista no pasa por la bombacha y el poncho. El folklore es una cuestión de actitud. No puedo decir que lo mío sea folklore, pero sí que es música de ahora. Soy un coplero que está mirando lo que pasa."
Garnica escribe como vive. Las letras de sus zambas, chacareras, bailecitos, vidalas y canciones, tienen una potencia visual que hereda de autores como Armando Tejada Gómez, pero ubicados en este tiempo. Como otros letristas del folklore trabaja en silencio y tiene un método autodidacto nacido de lo que reconoce como una inspiración colectiva. "No soy músico, no sé leer una partitura, desconozco eso, la melodía me la da la gente. Todo lo que he escrito no es mío simplemente reflejo las historias que veo por ahí. Por ejemplo, "Naufrago en la Capi" habla de todos los obreros que mueren a diario en la construcción y todos los coprovincianos que han venido a tener un sueño en Buenos Aires y han terminado en Morón, Berazategui, Florencio Varela, Isidro Casanova, Laferrére. Muy pocos viven en el centro y todos han terminado mal."
Garnica despotrica contra la política económica del gobierno actual ("por eso, no puedo hacer un chacarera globalizada, sino que hable de la gente de abajo"); contra los ortodoxos, contra los mitos argentinos como los mundiales y traza un panorama de la actualidad folklórica. "Hubo como una epidemia que duró 10 años donde pasaron tifones, chicos bien peinaditos y se han hecho productos de góndola que ya no están. No ha quedado nada. A Dino Saluzzi no lo escucha nadie, Sixto tiene que andar renegando para que le den un espacio. Encima se nos va la sangre. Se fue el Cuchi, Trullenque, Cardozo Ocampo... Hay que volver a tomar esas referencias."
Pide , junta las manos como si rezara una plegaria, que pase el tiempo para que su obra sea juzgada con tranquilidad. "Por ahí la historia de nuestra música y nuestra gente va a decir si mis cosas tienen validez o no. Pero si me va bien seguro no va a faltar algún chupado que diga: "A ése lo vi tocando en un tren". Entonces hay un anticoncepto que el que está al lado tuyo no pueda generar algo valioso y ser reconocido."
Por ahora, Garnica sigue contando lo que (le) pasa, componiendo canciones día y noche, caminando las madrugadas "mojado en su poncho de vino". "Me gustaría que algún día a esta actitud de carne y hueso, mi locura, mi ímpetu y mis coplas, las juzguen por el sueño que yo tengo, no por lo que soy. Porque puedo ser muy jodido y tener muchas cosas, pero no me puedo arrodillar, por todos los ojos que yo he visto."

Desde el alma
En este desierto rasgué mi camisa/
buscando ese chango que llevo adentro/
en esta batalla mojé mi plegaria/
entre estos jirones/
mi pueblo es un sueño/
voy como una flecha para herir tu boca/
aún tengo en el alma palomas de fuego/
soy brasa invisible de la copla y que va, y que va... desde el alma
* * *
Ayer yo te vi con mañanas cansadas/
las alas caídas/
tu boca hacia el techo/
te dije no importa aún guardas la furia/
de aquellos veranos rubor de lucero/
no soy un esclavo/
la suerte es mi estrella/no temo a la muerte/
pues ella me anima/
a ser como el viento rebelde que va, y que va.. desde el alma
* * *
Aquí en este barrio, los niños se duermen/
con ollas pulsudas inventadas por madres/
lunita de obrero visita las mesas/
un rayo plateado ilumina tus changas/
Gritale en la cara lo que está pasando/
guardapolvo blanco con flores y ayuno/
deciles a todos que vos quieres pan/
y que venís desde el alma
* * *
Estribillo
No ves lo que está pasando con tu hermano/
sos náufrago ciego en este planeta/
no sabes acaso que ensucian tu alma/
siempre serás pobre, mientras ellos decidan/
Levántate ahora, cortales la ruta/
que aprendan ellos a vivir con dos pesos/
deciles urgente que vos sos de acá/
y que venís desde el alma, y que venís desde el alma...
Letra y música: Duende Garnica



 
   
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